viernes, 19 de octubre de 2012
Identifica las fugas de tiempo
Es tradición considerar la productividad como la relación entre la cantidad de bienes o servicios producidos y la cantidad de recursos empleados para su producción.
Las empresas más productivas son aquéllas que pueden generar la mayor cantidad de bienes o servicios con la menor cantidad de recursos y en el menor tiempo posible, una alta productividad es un sinónimo de eficiencia.
Sin embargo, sería erróneo creer que la eficiencia se consigue a través de la simple explotación de los recursos disponibles. La productividad no puede medirse simplemente por la cantidad de productos y ganancias que se puede obtener de las materias primas y la mano de obra, pues la explotación irresponsable de los recursos deriva en su agotamiento y es origen de otros problemas.
Por ejemplo, la sobre-explotación de la mano de obra no deriva en mayores rendimientos, sino en deserciones constantes que dan lugar a la necesidad de capacitar trabajadores de manera constante, además de propiciar un menor rendimiento de cada persona y estimular los robos.

Sin embargo hay un elemento al que no se concede la suficiente importancia y es el tiempo. El tiempo productivo no se limita a las horas que los gerentes, administradores y empleados acuden al centro de trabajo, sino al uso racional y eficiente de esas horas.
La manera más sencilla, pero también la menos eficiente de medir el tiempo que los trabajadores dedican a la empresa es el control de los horarios de entrada y salida. En estricto sentido, esos controles sólo permiten controlar la puntualidad de los empleados y conocer las horas que pasan dentro del centro de trabajo, pero son inútiles para saber si ese tiempo es aprovechado de manera eficaz.

Para conseguir un mejor uso del tiempo es imprescindible identificar qué procesos y actividades pueden ser observados, al hacerlo, es posible además incidir en la calidad de los servicios y productos que se ofrecen. Se puede medir, por ejemplo, cuánto tiempo tarda cada vendedor en cerrar un trato pero además cuánto tarda en atender la solicitud de un cliente; se puede medir también cuánto demora integrar la contabilidad mensual y se pueden identificar oportunidades para hacer este proceso más eficiente y rápido sin disminuir su calidad.
Pero también es indispensable identificar las fugas de tiempo; esto es, qué actividades o procesos consumen más tiempo del que deberían o distraen innecesariamente al personal.

Otras fugas de tiempo se encuentran en las interrupciones constantes para atender llamadas telefónicas y correos, para acudir a la cafetería o salir a fumar. Cuando estas interrupciones son constantes en empleados insatisfechos o que no se sienten bien valorados.

Las fugas de tiempo son como las fugas de agua, muchas veces crecen de manera discreta, casi imperceptible hasta que han generado una gran pérdida y es necesario realizar reparaciones mayores.
Prevenir las fugas de tiempo es tan importante para la productividad, como establecer los controles de entrada y salida, especialmente porque sin esta a través del control de lo que ocurre dentro del tiempo y espacio de trabajo, los controles dejan de ser simples reglas y recuperan su sentido.
Raquel Enríquez
Directora General de Consultoría Logística Integración y Capacitación, S.A de C.V.
email: informes@cursosytalleres.org
jueves, 11 de octubre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
Cómo perdemos el tiempo en el trabajo (infografía)
¿Cómo perdemos el tiempo en el trabajo?
¿Podemos aprovecharlo mejor?
Aquí una infografía (click para ver grande):
Original de: http://alfredovela.files.wordpress.com
¿Podemos aprovecharlo mejor?
Aquí una infografía (click para ver grande):
Original de: http://alfredovela.files.wordpress.com
martes, 9 de octubre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
domingo, 7 de octubre de 2012
viernes, 5 de octubre de 2012
Cómo anular a una persona
El peor daño que se le hace a una persona es darle todo. Quien quiera anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas (o posibilidades) de cada día, que tenga que resolver dificultades.

Aquellos sistemas que por "amor" o demagogia sistemáticamente le regalan todo a la gente, la vuelven la más pobre entre las pobres. Es una de las caras de la miseria humana: carecer de iniciativa, desaprovechar los talentos, potencialidades y capacidades con que están dotados casi todos los seres humanos.

Es muy difícil que quien ha recibido todo regalado, algún día quiera convertirse en alguien útil para sí mismo. Le parece que todos a su alrededor son responsables de hacerle vivir bien, y cuando esa "ayuda" no llega, culpa a los demás de su "desgracia" (no por anularlo como persona, sino por no volverle a dar). Solo los sistemas más despóticos impiden que los seres humanos desarrollen toda su potencialidad para vivir. Creen estar haciendo bonito, pero en definitiva están empleando un arma para anular a las personas. (No quiere decir que la caridad de una ayuda temporal no sea necesaria en momentos especiales).
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